La Menopausia

MenopausiaPor Dr. Antonio Rodríguez Carrión.

¿QUÉ ES LA “MENOPAUSIA”?

La menopausia se define como la interrupción definitiva de la regla durante al menos 6 meses. La menopausia es debida a que los ovarios disminuyen la producción de unas hormonas llamadas estrógenos. La mayoría de las mujeres experimentan la menopausia entre los 45 y 55 años, a la edad media de 50 años. Cuando la menopausia ocurre antes de los 45 años se la llama “menopausia precoz”.

¿QUÉ ES EL “CLIMATERIO”?

El climaterio consiste en un largo periodo de disminución progresiva de la función de los ovarios. El  climaterio comienza unos años antes de la menopausia y persiste años después de la menopausia.

¿QUÉ SÍNTOMAS APARECEN EN LA MENOPAUSIA?

En algunas mujeres la desaparición de la regla se produce de forma brusca, sin alteraciones previas.  En la mayoría de los casos, el sangrado del periodo es cada vez más escaso y dura menos días, a la vez que aparece más tardíamente.  SofocosSi una mujer que está en la edad de la menopausia tiene reglas más abundantes que lo habitual para ella, o de mayor duración, o  ciclos de menos de 21 días,  debe hacerse una biopsia, es decir, tomar una muestra de la piel de la matriz para analizarla, y así descartar enfermedades.

Además de los desarreglos en el periodo, suelen aparecer sofocos, es decir, una sensación desagradable de calor y sudoración sobre la cara, el cuello, el pecho y la espalda. También es típico la ansiedad, la irritabilidad, la fatiga, dolor de cabeza y la pérdida de sueño.

¿QUÉ CONSECUENCIAS TIENE A LA LARGA EL QUE LOS OVARIOS NO PRODUZCAN ESTRÓGENOS?

OsteoporosisDespués de algunos años con deficiencia de estrógenos es frecuente la aparición de molestias vaginales al tener  relaciones sexuales, picor a la entrada de la vagina, dolor al orinar o tener que orinar a menudo.

Otra consecuencia es la osteoporosis, es decir, la pérdida de las fibras proteicas y del calcio de los huesos, por lo que a partir de ahora las fracturas son más frecuentes, especialmente en la columna vertebral, cadera, muñecas y clavículas.   La prevención de la osteoporosis se efectúa tomando estrógenos, calcio y haciendo ejercicio físico. Además, se debe abandonar el tabaco y moderar la ingesta de café y alcohol.

¿QUÉ ES LA “RELAJACIÓN PELVIANA”?

Es el debilitamiento de los músculos y ligamentos que sujetan la uretra, la vejiga y el útero, lo cual suele deberse a la disminución en la producción de estrógenos que ocurre en la menopausia o después de la misma. Los partos también son causa importante de la relajación pelviana.  Popularmente esta situación la define la mujer como “estoy abierta por mis partes”.

Esta debilidad de los ligamentos y músculos puede dar lugar a que parte de la vejiga sobresalga en la vagina  (“cistocele”), o el intestino sobresale en la vagina  (“rectocele”).

El útero también puede descender e introducirse en la parte alta de la vagina dando lugar al prolapso de útero o  “descolgamiento de la matriz” (la mujer nota la presencia de un bulto a la entrada de la vagina, especialmente cuando orina o lleva mucho tiempo de pie, y lo expresa muy claramente como  “la matriz se me sale”, “estoy abierta debido a los partos”).

Prolapso de úteroLa incontinencia urinaria, es decir, la pérdida involuntaria de orina, es otro síntoma que suele aparecer asociado a la relajación pelviana.  La mujer refiere pérdida de orina al toser, bajar escaleras, coger peso, reír, etc.

La mejor forma de combatir la relajación pelviana es fortaleciendo los músculos que sostienen la vejiga y la matriz.  El ejercicio más sencillo y eficaz  para prevenir  y combatir  que la matriz “se descuelgue”  es “cortar la orina” varias veces mientras se está orinando, es decir, orinar  un poquito y parar, orinar otro poquito y parar, así muchas veces cada vez que se orina.

¿ES LA MENOPAUSIA UNA ENFERMEDAD?

La menopausia no es ninguna enfermedad, sino una etapa normal  en la vida de la mujer. Los pequeños y frecuentes trastornos que pueden aparecer en esta etapa (sofocos, irritabilidad, depresión, etc.) se pueden evitar siguiendo las indicaciones del ginecólogo y del médico de cabecera.