Sabañones

Manos fríasPor Dr. Antonio Rodríguez Carrión.

¿Qué son?

Los sabañones son lesiones inflamatorias de la piel ocasionadas por un trastorno circulatorio producido por hipersensibilidad al frío y localizado generalmente en dedos de pies y mano, tobillo, mejillas, nariz y orejas.

¿Por qué se produce?

El frío ocasiona un espasmo de las arteriolas más grandes de la piel y una dilatación persistente de los vasos más finos.

Factores que favorecen su aparición:

  • Humedad.
  • Edad: más frecuente en jóvenes. Su aparición en personas de edad madura debe hacer sospechar en problemas hematológicos.
  • Sexo: más frecuente en mujeres.
  • Predisposición familiar.
  • Profesión: trabajadores en ambiente fríos.
  • Ciertas enfermedades favorecen la aparición de sabañones (lupus eritematoso, anorexia nerviosa).

¿Cómo se manifiesta?

Aparecen placas o abultamientos de color rojo-violeta en los dedos de las manos; también suele aparecer en mejillas, nariz, orejas, tobillos y dedos de los pies.

Los abultamientos presentan dolor y picor. En ocasiones presentan grietas o ampollas.

Duran 2-3 semanas y pueden ocurrir varios brotes durante el invierno. Al cabo de unos años desaparecen espontáneamente.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de sospecha lo proporciona la anamnesis (edad, sexo, síntomas y su relación con el frío) y la exploración en la consulta.

El diagnóstico de confirmación se realiza descartando otras enfermedades circulatorias y posibles enfermedades reumáticas o hematológicas asociadas.

¿Cómo se trata?

Aplicación de corticoides, ácido nicotínico o minoxidilo sobre las lesiones

  • Se utilizan medicamentos que relajan la musculatura de los vasos sanguíneos (nifedipino, felodipino).
  • Si está asociado a otra enfermedad, hay que tratar ésta.

¿Cómo se previene?

Protección contra el frío: abrigarse todo el cuerpo, no solo las manos y pies, sin olvidar estar abrigado al entrar en zonas con aire acondicionado en verano. Evitar coger alimentos fríos de frigorífico y contacto con agua fría de fregaderos o lavabos.

Usar cremas hidratantes.

No fumar: la nicotina provoca contracción y cierre de los vasos sanguíneos.