– Fumadores Pasivos

Sesión 6

La evidencia científica establece que el humo de tabaco ambiental es causa de enfermedad y muerte para las personas que están expuestas a dicho humo. La exposición al humo de tabaco ambiental no sólo produce molestias, sino también efectos nocivos para la salud, de tal modo que, según los expertos, el tabaquismo pasivo es responsable cada año de unas 2.000 muertes por infarto de miocardio y cáncer de pulmón en España.

El primero de los informes científicos que defiende que el humo de tabaco ambiental es causa de enfermedad y muerte se publicó en la década de los 70 por el Comité de Expertos de la Organización Mundial de la Salud. El tabaquismo pasivo deja de considerarse una molestia para pasar a tener entidad como problema de salud. Las publicaciones se suceden hasta que en el año 2002 la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer determina que la exposición al aire contaminado con humo del tabaco produce cáncer en los seres humanos.

Definición de Tabaquismo Pasivo

Todas las definiciones sobre tabaquismo pasivo, que se encuentran en la literatura comparten las siguientes características:

  • La exposición a los componentes del tabaco.
  • Generalmente de una persona no fumadora.
  • En ambientes cerrados.

Así, el tabaquismo pasivo, también llamado involuntario, se define como la exposición de las personas no fumadoras a los productos de combustión del tabaco que se produce en lugares cerrado. El fumador pasivo, por tanto, sería aquella persona que en un ambiente cerrado inhala humo de tabaco.

Número de fumadores pasivos en el mundo y en España:

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente 700 millones de personas están expuestas habitualmente al humo de tabaco ambiental. En nuestro país, la exposición al humo ambiental del tabaco en España alcanza el 70% entre los no fumadores, lo cual es una cifra muy elevada en comparación con otros países europeos como Italia, Irlanda o Finlandia, en los que menos de una cuarta parte de la población no fumadora está expuesta al humo ambiental del tabaco.

Tabaquismo pasivo en los niños:

Cabe destacar que los niños son particularmente vulnerables a los efectos del tabaquismo pasivo debido a su inmadurez anatómica y fisiológica y al elevado tiempo de exposición al que están sometidos en el hogar donde pasan la gran parte de su tiempo durante sus primeros años. Se estima que la cantidad total de nicotina recibida por los niños de padres fumadores que aún no acuden a guarderías o colegios es equivalente al consumo activo de entre 60 y 150 cigarrillos anuales.

Efectos del tabaquismo pasivo durante el embarazo:

  • El feto es el fumador pasivo más joven.
  • Alteraciones presentes en los fetos de madres fumadoras: embarazo extrauterino, abortos espontáneos, partos prematuros, bajo peso al nacer y síndrome de muerte súbita infantil (SMSI).
  • El tabaquismo femenino duplica la posibilidad de embarazo extrauterino.
  • Se estima que aproximadamente un 10 a 15% de los abortos espontáneos son debidos al tabaquismo materno.
  • La placenta también se ve afectada por el tabaquismo materno. La ruptura de membranas puede llegar a ser entre 2 y 5 veces más frecuentes entre las fumadoras.

Bajo peso al nacer:

El riesgo de retraso en el crecimiento intrauterino y de prematuridad está directamente relacionado con la cantidad de cigarrillos que la embarazada fuma al día.

El bajo peso al nacer se debe a la toxicidad directa de los componentes del tabaco sobre el tejido fetal, mediante la reducción del aporte de oxígeno y nutrientes por el monóxido de carbono y la nicotina, que produce lesiones o afectaciones funcionales del tejido placentario. De manera indirecta, la disminución del apetito y los cambios metabólicos de la madre como consecuencia de su habito tabáquico influyen en el bajo peso del recién nacido.

Cuando se interrumpe el consumo de tabaco en el primer trimestre del embarazo, el peso del recién nacido no se ve afectado, incluso en fumadoras de gran cantidad de cigarrillos, así si la embarazada deja de fumar antes de la 16ª semana de gestación su hijo tendrá un peso similar al de las no fumadoras.

Por otra parte, el hábito tabáquico de la gestante aumenta el riesgo de nacimiento antes de término

Efectos del tabaquismo pasivo durante la lactancia:

Los lactantes de padres fumadores padecen síntomas respiratorios (tos, pitos en el pecho, esputos, etc.) con más frecuencia que los niños no expuestos al HTA. El tabaquismo pasivo de los recién nacidos se asocia con mayor posibilidad de infecciones del aparato respiratorio, con la aparición de frecuentes bronquitis agudas, neumonías e infecciones de oído. Todas estas infecciones, además, suponen un riesgo de desarrollar asma, de ahí la asociación que parece existir entre el tabaquismo pasivo y el asma.

Efectos del tabaquismo pasivo en la infancia:

La infancia es una etapa de gran susceptibilidad para sufrir patologías relacionadas con el tabaquismo pasivo. En general, los niños expuestos al humo de tabaco de sus padres fumadores tienen mayor probabilidad de sufrir infecciones del tracto respiratorio, ataques de asma, infección de oídos, irritación de los ojos, de la garganta y del aparato respiratorio y mayor número de ingresos hospitalarios. Se calcula que el 4 de cada 10  niños con enfermedades respiratorias son fumadores pasivos.

El hábito de fumar en el hogar, especialmente el hábito de fumar de la madre, influye sobre la salud del niño, especialmente durante los dos primeros años de vida, determinando un aumento del riesgo de hospitalización. Los hijos de madres fumadoras tienen más de ingresos hospitalarios por enfermedades de garganta y de bronquios.

Cáncer en niños que están expuestos al humo de tabaco ambiental:

Hay mayor riesgo de tumores pediátricos asociado con el tabaquismo pasivo. La exposición al tabaquismo materno durante los primeros 10 años de vida incrementa el riesgo de leucemias y otros cánceres de la sangre en edad adulta.

Otros efectos del  humo de tabaco ambiental en los niños:

Un efecto importante del tabaquismo pasivo de cara a la prevención del tabaquismo en las edades jóvenes, es que 7 de cada 10 de los hijos de padres fumadores llegan a serlo.

Por otro lado, no hay que olvidar que los adolescentes son vulnerables al tabaquismo de sus progenitores. El hábito tabáquico de los padres es un factor que influye en el inicio del consumo, ya que facilita actitudes favorables hacia el tabaco y favorece el acceso a los cigarrillos.

En general, los niños que conviven con fumadores tienen peor estado de salud, por lo que determina un mayor absentismo escolar. El absentismo es mayor en aquellos niños que fuman, sin embargo, se mantienen las diferencias cuando se consideraba el tabaquismo de sus padres.

Tabaquismo pasivo en el Adulto

La patología relacionada con el tabaquismo pasivo en las personas adultas incluye el cáncer de pulmón, enfermedades cardiovasculares, respiratorias y otros efectos nocivos sobre la salud similar a los que le ocurre al fumador activo.

Fecha para dejar de Fumar

En sesiones anteriores decíamos que no es conveniente dejar de fumar bruscamente sin estar preparado toda vez que algunas personas muy fumadoras pueden dejar de fumar bruscamente sin apenas sentir molestias, pero otras pueden notar sensaciones desagradables (irritabilidad, falta de concentración, malestar general, etc.), es decir, pueden sufrir un “síndrome de abstinencia” o “mono” que le hacen recaer, y la sensación de fracaso y la pérdida de autoestima harán muy difícil volver a intentar dejar de fumar.

Ahora llegó el momento de fijar una fecha para dejar de fumar, el llamado “día D”. Este día  es el sábado 6 de diciembre.  Desde hoy mismo debe grabar esta fecha  en su mente para lo cual debe escribirla con letras grandes en un papel y pegarlo en el espejo del baño. En el papel debe escribir  “El día 6 de diciembre ya no fumaré”. Una vez llegado el 6 de diciembre, al levantarse dígase cada día “HOY no fumaré”.  Dígales a su familia y amigos que “ya he dejado de fumar”. Entre las muchas razones que puede dar para haber dejado de fumar hay una que es irrebatible: “El tabaco no me cae bien”, pues aunque Vd. ahora no sienta todavía ninguna molestia, el tabaco es un veneno y no le cae bien a nadie.

Actividades

Llevar siempre en los bolsillos caramelos o chicles sin azúcar, y tomar uno de vez en cuando.  Llevar un llavero u otro objeto con el que jugar en las mismas situaciones en que se jugaba con el cigarrillo.