Por Dr. Antonio Rodríguez Carrión.
¿Qué es?
La enfermedad del beso o mononucleosis infecciosa es una enfermedad producida por el virus de Epstein-Barr (EBV). También se la llama “enfermedad del vaso”, en alusión en que el virus se puede contraer al beber de un mismo vaso o botella en donde haya bebido una persona infectada (frecuente en discotecas y fiestas).
Se contagia a través de gotitas de saliva de personas infectadas a personas sanas: Al besarse, al toser, al llevarse a la boca objetos recientemente contaminados.
El virus puede permanecer activo varias horas fuera del cuerpo.
El periodo de incubación varía entre 4 y 8 semanas.
Nueve de cada diez adultos ha tenido infección por el virus de Epstein-Barr, y más de la mitad de las infecciones por este virus ocurre en niños menores de 5 años de edad.
En los países en vías de desarrollo es más frecuente en niños pequeños; en los países desarrollados, en adolescentes y adultos jóvenes.
Una vez pasada la enfermedad, se adquiere inmunidad de por vida contra ella.
¿Cómo se manifiesta?
En la gran mayoría de los casos, la enfermedad pasa desapercibida debido a la persona afectada apenas tiene síntomas o estos son muy leves (cansancio).
La aparición de síntomas es más frecuente en los jóvenes que en los niños:
- Fiebre.
- Dolor de garganta debido a faringitis o amigdalitis.
- Ganglios del cuello inflamados (bultitos en los lados del cuello).
- Cansancio: Puede durar hasta dos meses.
- Exantema: Suele durar muy poco tiempo. Es más frecuente si se ha tomado amoxicilina (¡no tomar ningún antibiótico sin prescripción médica!).
- Bazo aumentado de tamaño (esplenomegalia).
¿Cómo se diagnostica?
Aunque la mayoría de las veces pasa desapercibida y no se diagnostica, en ocasiones aparecen síntomas y signos que hacen sospechar la enfermedad, especialmente si existen casos en contactos cercanos.
El diagnóstico de confirmación se efectúa mediante análisis de sangre.
