Problemas en los Centros de Salud: LAS CAUSAS

Cola en Centro de Salud

Por Antonio Rodríguez Carrión.

“Asumir la existencia de un problema, e identificar sus causas, es el primer y principal paso para su solución”.

La asistencia sanitaria pública de calidad, universal y gratuita es un derecho fundamental de todos los españoles recogido en la Constitución. La visita del ciudadano al Centro de Salud es su principal puerta de entrada al sistema sanitario público.

¿Cuáles son las causas de los principales problemas que encuentra el ciudadano al acudir al Centro de Salud?:

  1. Las largas colas delante del mostrador de Recepción, y las desesperantes esperas en salas abarrotadas de pacientes, son imágenes habituales en numerosos Centros de Salud.  Esta situación se comprende perfectamente por la falta de planificación y organización que supone ofertar continuamente nuevos servicios sanitarios al ciudadano sin que ello vaya acompañado de información suficiente sobre cómo utilizar correctamente dichos servicios, y sin que dicha oferta se acompañe de los correspondientes medios humanos y materiales para poder satisfacerlos.
    La creciente oferta de prestaciones, con insuficiente información, es causa de una excesiva e inadecuada demanda por parte del ciudadano, lo que determina insatisfacción, masificaciones y despilfarro de recursos materiales y humanos. Por ejemplo, es incomprensible la campaña que se realizó hace algún tiempo en Andalucía diciendo que “urgencia es toda aquella situación que el ciudadano considera que es urgente”, sin que ello fuese acompañado de información sobre lo que una persona de profesión no sanitaria debe considerar como “urgente”.  Ello ha dado lugar a que los servicios de urgencias de los Centros de Salud se vean inundados por personas que acuden por problemas menores (resfriados, pequeños traumatismos sin importancia, y hasta por picaduras de mosquitos) porque lo interpretan como una “urgencia”. Esta es la realidad pura y dura que se vive en Centros de Salud. Un auténtico derroche de recursos y una pésima gestión que pone en quiebra cualquier sistema sanitario.
  2. La mala planificación también se hace patente en la crónica escasez de personal que hay en la mayoría de los Centros de Salud cuando no se sustituye a quienes se ausentan por enfermedad, cursos o vacaciones, que en el caso de médicos o enfermeros se “soluciona” repartiendo a los pacientes entre los demás profesionales, masificando aún más sus consultas.
  3. La problemática en un Centro de Salud alcanza su máximo exponente cuando se dan citas para el médico de familia a razón de un paciente cada 5 minutos, de tal modo que, por ejemplo, la mayoría de los 8 millones de andaluces son atendidos por médicos de familia a los que se les asigna más de 50 pacientes por día.  ¿Cómo es posible hacer una correcta consulta médica con citas cada 5 minutos? ¿Qué condiciones físicas y mentales tiene un médico cuando lleva visitados 30 pacientes, o más, en dos horas y media, y sin tiempo muchas veces para desayunar o hacer un descanso de al menos 10 minutos?
    Si el médico dedica a un paciente más tiempo de los 5 minutos es a cambio de restarle tiempo a otro paciente;  a cambio de hacer que las salas de espera se abarroten con largos retrasos en la consulta, con la pérdida de horas de trabajo o trastornos familiares que ello supone; a cambio de no realizar programas de promoción de la salud; a cambio de no poder hacer visitas a domicilio programadas;  y todo ello “quemando” al médico a velocidad de relámpago, como demuestran numerosos estudios realizados (ver “La cara oculta de la sanidad andaluza”).
  4. La desigualdad en los cupos médicos es otro claro ejemplo de cómo es la  gestión en un Centro de Salud.  La “libre elección de médico” permite al ciudadano poder elegir al médico de familia o pediatra que desee; ahora bien, ello puede determinar, y así ocurre cuando hay mala gestión, que muchos médicos, aún sin llegar al tope máximo de 1.500 tarjetas sanitarias,  se vean sobrecargados de pacientes con muchas enfermedades crónicas, polifrecuentadores, que les impiden desarrollar adecuadamente el trabajo. Para echar más leña al fuego, en Andalucía  la mayoría de sus ocho millones de habitantes están adscritos a cupos médicos que sobrepasan el límite máximo establecido de 1.500 personas por médico (ver datos oficiales en www.especialistasya.com). La masificación y el “achicharramiento” de los médicos está servido.
  5. La falta de un Reglamento de Régimen Interno en el que se contemple perfectamente la organización de los diferentes servicios que oferta el Centro de Salud es otro claro exponente de pésima gestión. Por ejemplo, no es de recibo que un ciudadano acuda a Recepción a pedir una cita con la Dirección del Centro de Salud y no se le dé dicha cita porque no está contemplada esa posibilidad; o que Recepción no esté informada de los médicos o enfermeros que faltan y quiénes son sus sustitutos; o que Recepción no esté informada de qué médico está designado para atender a los usuarios que solicitan atención “urgente”. Todo ello origina el consiguiente “marear la perdiz” al paciente y el enfado de éste y sus familiares, que suelen pagarlo con el primero que tiene delante, y que siempre suele ser el que menos responsabilidad  tiene en la gestión del Centro de Salud.

 


Autor imagen: http://estaticos.20minutos.es

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