Una noticia alarmante

Inmaculada Pazo López
                           
Ubrique, un pueblo de la provincia de Cádiz, con 17.000 habitantes está luchando por una sanidad digna y justa y se espera que lo consigan.

Los ubriqueños hacen una serie de actividades. Como por ejemplo, manifestaciones con pancartas. Muchas personas salen a las calles a luchar por lo que quieren de verdad y los balcones están llenos de banderas en las que está escrito “Ubrique por especialistas ¡YA!”

Se lucha por esto por muchas razones. La ley dice que un hospital se debe hacer en un sitio donde los pueblos de alrededor tarden menos de 30 minutos en llegar por las circunstancias o por las enfermedades que sean. Y nosotros, es decir, los ubriqueños, tardamos mucho más. Es que no estamos pidiendo que nos construyan ni un avión, ni un tren, ni un barco. Ni siquiera que el especialista que venga, venga todos los días. Nosotros no queremos una sanidad privilegiada, queremos una sanidad digna. Nosotros, no queremos ser más que nadie, pero tampoco menos que nadie. Cuanta gente se levanta a las seis de la mañana o incluso más temprano, tiene que pagar el autobús de ida y vuelta, más el dinero que se tiene que gastar para desayunar y, bueno, si es un día lluvioso o demasiado caluroso mucho peor.

 

A ver si se entera la señora consejera haciendo lo mismo que estas personas hacen. Claro, es que como ellos tienen médicos particulares… Pero es que todo el mundo no tiene por desgracia el suficiente dinero para pagar esos médicos. Yo creo que ya se paga bastante con los impuestos que se debe.

¿Qué es lo que están haciendo con nosotros? Ante todo está la salud y el respeto. Y esas personas no tienen el mínimo respeto ante nosotros. Y si se creen que dejando pasar el tiempo nos vamos a rendir están equivocados. ¡Es que es el gobierno el que no nos quiere dar los especialistas! Sabiendo que están saltándose las leyes. Pues lo vamos a conseguir y a luchar al máximo. Y digan lo que nos digan no nos vamos a rendir.

NOTA: Este escrito nos ha sido remitido por la niña de 11 años Inmaculada Pazo López, con la conformidad de sus padres, la cual acudió con sus padres a la Manifestación del pasado 10 de julio.  Según los padres, la niña quedó muy impresionada con lo que vio y oyó durante la Manifestación y ellos no tuvieron conocimiento de este escrito hasta el día 11, una vez redactado por su hija.