Desigualdad sanitaria en Andalucía

Francisca Trujillo García
Cartas al Director -10/05/2008 – Diario de Cádiz

“IGUALDAD PARA TODOS”  es un derecho constitucional que pide Dª Elvira Menacho en su Carta al Director del pasado domingo, en referencia a la situación de la asistencia sanitaria en la pedanía grazalemeña de Benamahoma (525 habitantes).  Esta “igualdad” también viene siendo consentida por quienes gobiernan en los cercanos municipios serranos de Benaocaz (700 habitantes) y Villaluenga (500 habitantes), donde los sufridos vecinos también “disfrutan” de un médico tres horas al día, sólo de lunes a viernes, sin ambulancia, y a más de 40 minutos del hospital más cercano.  ¿Es esta la “EQUIDAD” y “UNA DE LAS MEJORES ASISTENCIAS SANITARIAS DEL MUNDO” que nos venden en las campañas electorales y de las que presumen a diario los gestores sanitarios andaluces?

Ubrique (17.200 habitantes), al igual que Benamahoma, ha dicho ¡¡ BASTA YA!! , y a través de los medios de comunicación locales, provinciales, autonómicos y nacionales está dando a conocer la realidad de la asistencia sanitaria que sufren los ubriqueños, pues la discriminación y la desigualdad en relación a otras localidades es la norma desde hace muchos años, como puede comprobarse documentalmente en www.especialistasya.com
 

No solo Ubrique, sino todos los pueblos de la sierra gaditana están marginados y  pisoteados en cuanto a asistencia sanitaria, pues el Hospital Comarcal Privado Virgen de las Montañas de Villamartín (hospital de referencia de 100.000 usuarios de la Sierra de Cádiz), ha sido concertado por la Consejería de Salud para dar una prestaciones irrisorias en comparación a las que oferta el Hospital Comarcal Público de Ronda (hospital de referencia de 76.000 usuarios), de tal manera que cada vez es mayor el número de enfermos de la sierra gaditana que optan por acudir a los Hospitales de Jerez o Ronda,  en vez de acudir a su hospital de referencia en Villamartín,  a pesar de la dureza de las curvas y kilómetros,  y de los grandes trastornos domésticos, económicos  y laborales  que esta decisión implica. ¿Por qué se margina y se castiga a los habitantes de la Sierra de Cádiz?  ¿Dónde está la igualdad y la equidad en el reparto de recursos sanitarios? ¿Hacia dónde miran los políticos y las autoridades municipales?

Por fin, la ciudadanía de los pueblos de la Sierra están despertando de la modorra en la que estaban sumidos por la nana  que, hábil y persistentemente,  durante muchos años vienen cantando unas autoridades sanitarias que disfrutan de una asistencia sanitaria para ellos y su familia muy distinta a la que ofrecen a sus votantes serranos.

Solo queda felicitar a todos los pueblos de la Sierra de Cádiz que al grito de “HOSPITAL PÚBLICO ¡¡YA!! “ están comenzando a  denunciar la actual  injusticia que padecen.  Pueblos que luchan por el derecho constitucional a una asistencia sanitaria digna para sus hijos, sus padres, sus cónyuges y para todos los andaluces.