Nuestra forma de vestir puede afectar a nuestros procesos mentales y a nuestras percepciones modificando nuestras mentes y manera de pensar, e incluso nuestras opiniones, según la investigadora Karen J. Pine, de la Universidad de la Universidad de Hertfordshire (HERTS) en el Reino Unido.
Artículos relacionados
-
La OMS declara el fin del brote de hantavirus
5 julio 2026
