La diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares, las enfermedades respiratorias crónicas y el cáncer, en conjunto, se cobran cada año la vida de unos 36 millones de personas. Por primera vez, los dirigentes mundiales han llegado a un consenso en la Asamblea General acerca de una serie de medidas concretas para afrontar esas enfermedades.
