
Así es necesario volver a la dieta mediterránea, priorizando hidratos de carbono complejos (arroz integral, legumbres), pescados y carnes magras, mientras se evitan los dulces y las grasas. Recomendando el consumo de caldos de verduras si la digestión es pesada, y optar por yogures naturales o quesos frescos en lugar de quesos curados o fermentados.
Es fundamental evitar el alcohol y beber abundante agua repartida a lo largo del día, o bien infusiones no excitantes como la manzanilla o té suave. También se debe realizar ejercicio diario sin fatigarse, como caminar o subir escaleras, y reincorporarse progresivamente a actividades habituales como pilates, yoga o natación.
Por último, el Dr. Rodríguez Carrión señala que, siguiendo estas medidas, el hígado y los riñones realizarán su función depuradora natural y el cuerpo volverá a la normalidad en aproximadamente catorce días.