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Módulo 2.- La adicción al tabaco

Dejar de fumar

Por Dr. Antonio Rodríguez Carrión. 

Si alguna vez has intentado dejar de fumar y has sentido ansiedad, irritabilidad o ganas de volver a encender un cigarrillo, no es cuestión de falta de voluntad. Es la nicotina jugando con tu cerebro.

Fumar no es solo un hábito: Es una adicción. La nicotina llega al cerebro en segundos y produce placer, relajación o alivio del estrés. Por eso, el cuerpo se acostumbra y cada vez necesita más. Dejar de fumar no es cuestión de “fuerza de voluntad”, sino de entender que es una dependencia física y psicológica. ¡Y se puede superar!.

¿Cómo funciona esta adicción y qué se puede hacer para vencerla?

Objetivo: Comprender por qué el tabaco genera adicción, los mecanismos que la refuerzan y cómo identificar los propios patrones de consumo.

¿Por qué el tabaco es adictivo?

La nicotina como droga altamente adictiva

Otros componentes del tabaco que refuerzan la adicción

El ciclo de la adicción

Inhalación de nicotina → Liberación de dopamina → Sensación de placer → Descenso de nicotina en sangre → Ansiedad → Nuevo cigarrillo.

Tipos de dependencia: Física, psicológica y social

Cada persona tiene un patrón de consumo diferente. ¿Cuándo fumas más? ¿Al despertarte? ¿Después de comer? ¿Cuándo estás estresado o aburrido?

Identificar tus propios detonantes es clave para empezar a controlar la adicción:

Dependencia física

Se debe a los efectos químicos de la nicotina en el cuerpo.
Se manifiesta con síntomas de abstinencia cuando dejas de fumar: ansiedad, insomnio, dificultad para concentrarte.
El cuerpo pide nicotina. Al dejarla, aparece nerviosismo, irritabilidad o insomnio.

Dependencia psicológica

Asocias el cigarro con ciertos momentos: relajarte, premiarte después de un esfuerzo, aliviar el estrés.

Dependencia social

Influencia del entorno. Se fuma por costumbre en ciertas situaciones: Café, después de comer, al conducir, en reuniones, con amigos, en fiestas o en descansos del trabajo.

¿Qué tipo de fumador soy? Averígualo con estas 3 pruebas rápidas:

Dependencia física: Test de Fagerström simplificado

Responde estas 3 preguntas. Apunta 1 punto por cada «sí»:
¿Fumas en los 30 primeros minutos después de despertarte?
¿Te cuesta pasar más de 2 horas sin fumar?
¿Fumas más de 15 cigarrillos al día?

Resultado:
0-1 puntos: Baja dependencia física
2-3 puntos: Alta dependencia física → Tu cuerpo necesita nicotina

Dependencia psicológica: Test de emociones asociadas

Marca cuántas veces usas el tabaco en estas situaciones:
Cuando estás nervioso/a
Cuando estás triste o ansioso/a
Cuando estás solo/a o aburrido/a
Para relajarte
Para celebrar algo

Resultado:
0-2 veces: Baja dependencia emocional
3 o más: Alta dependencia psicológica → El cigarro actúa como “muleta emocional”

Dependencia conductual: Test de hábitos asociados

¿En qué situaciones sueles fumar? (marca las que hagas a menudo)
Con el café o después de comer
Mientras conduces
En reuniones sociales
Al hablar por teléfono
Al ver la tele o usar el móvil

Resultado:
0-2 hábitos: Poca dependencia de rutina
3 o más: Alta dependencia conductual → El tabaco está ligado a costumbres automáticas

¿Y ahora qué hago con esta información?

Saber cuál de estas dependencias predomina en ti te permite elegir mejor las estrategias que veremos en el próximo módulo. Por ejemplo:

Ejercicio: Echar las colillas en un recipiente con agua

Guarda las colillas en un paquete de tabaco vacío y al llegar a casa echa las colillas en una botella que tenga hasta la mitad de agua. Dejar la botella en el salón o en un lugar que se tenga frecuentemente a la vista.

El color y el aspecto desagradable que va apareciendo en la botella irá haciendo consciente lo que llega a los pulmones al fumar.

Vídeo

Tabaquismo. ¿Y tú? ¿Qué tipo de fumador eres?
https://www.youtube.com/watch?v=dz34lc2ihvY

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