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Módulo 1.- Concienciación y Motivación

Dejar de fumar

Por Dr. Antonio Rodríguez Carrión. 

Hoy puede cambiar tu vida para siempre: Dejar de fumar. Seguramente, te has planteado dejarlo… o al menos, te ha picado la curiosidad sobre cómo sería tu vida sin tabaco. En este primer módulo se tratará sobre el impacto del tabaco en tu cuerpo y, sobre todo, a descubrir qué beneficios empezarás a notar desde el primer día sin fumar.

Impacto del tabaco en la salud

Fumar es, sin duda, una de las principales causas de muerte prevenible en el mundo. ¿Pero qué significa realmente esto para tu cuerpo?

Imagínate que con cada calada introduces en tu organismo más de 7.000 sustancias químicas, y al menos 70 de ellas son cancerígenas. Suena fuerte, ¿verdad? Pues no es todo… Fumar no solo daña los pulmones, también afecta al corazón, al cerebro y a la piel.

¿Sabías que fumar aumenta tu riesgo de infarto y de ictus? Cada cigarrillo eleva tu presión arterial y reduce la cantidad de oxígeno en tu sangre. Y eso sin contar que tus pulmones se llenan de alquitrán, lo que puede provocar enfermedades como la EPOC o el cáncer de pulmón.

Pero lo peor es que el daño no solo es para ti… Los fumadores pasivos, especialmente niños y ancianos, también sufren las consecuencias. El tabaco no solo afecta a quien fuma, sino también a quienes lo rodean.

Beneficios de dejar de fumar

Pero no todo son malas noticias… Hay una parte increíblemente positiva: Desde el primer momento en que dejas de fumar, tu cuerpo comienza a sanar.

El simple hecho de dejar de fumar puede añadir años a tu vida y mejorar tu calidad de vida día a día.

Imagina despertar y respirar profundamente sin toser, sin fatiga, sin dependencia. Además, piensa en todo el dinero que podrías ahorrar. ¿Cuánto gastas en tabaco al mes?

Mitos más frecuentes sobre el tabaco

Mito 1: “Fumar me relaja”

Realidad:
La sensación de relajación que notas no es por el tabaco en sí, sino porque alivia los síntomas de abstinencia de la nicotina. Es decir, te sientes mal por la falta de nicotina y al fumar, calmas el malestar… pero solo momentáneamente.
Ejemplo:
Es como si llevaras un zapato apretado todo el día. Cuando lo aflojas, sientes alivio… pero fue el zapato el que causó el malestar.

Dejar de fumar reduce la ansiedad real, mejora el estado de ánimo y estabiliza el sistema nervioso a medio plazo.

Mito 2: “Si dejo de fumar, voy a engordar”

Realidad:
No todas las personas aumentan de peso. Y si se engorda, suele ser por ansiedad mal gestionada o por cambiar el cigarro por comida.
Ejemplo:
Muchas personas logran mantener o incluso bajar de peso cuando dejan de fumar, porque comienzan a hacer más ejercicio, comer mejor y dormir bien.

Con una buena planificación (alimentación saludable, ejercicio y apoyo emocional), no tienes por qué ganar peso, y tu cuerpo te lo agradecerá de muchas otras formas.

Mito 3: “Yo fumo poco, eso no me hace daño”

Realidad:
No existe un “consumo seguro” de tabaco. Un solo cigarrillo al día ya aumenta el riesgo de infarto y cáncer.
Ejemplo:
Es como decir “solo juego a la ruleta rusa con una bala”… puede que tengas suerte un tiempo, pero el riesgo está ahí.

Fumar poco es mejor que fumar mucho, pero no fumar nada es lo único verdaderamente seguro.

Mito 4: “Conozco a alguien que ha fumado toda su vida y está sano”

Realidad:
Siempre hay excepciones, pero son eso: excepciones.
La mayoría de los fumadores sufren enfermedades graves o pérdida de calidad de vida antes o después.
Ejemplo:
También hay personas que conducen sin cinturón y no se matan en un accidente, pero eso no significa que sea seguro hacerlo.

Los datos científicos son claros: el tabaco mata a 1 de cada 2 fumadores habituales.

Mito 5: “Ya es tarde para dejar de fumar, el daño ya está hecho”

Realidad:
¡Nunca es tarde! Dejar de fumar a cualquier edad mejora la salud, la calidad de vida y reduce el riesgo de enfermedades graves.
Ejemplo:
Una persona de 60 años que deja de fumar reduce un 50% el riesgo de infarto en solo 1 año. ¡Y respira mejor en pocas semanas!

El cuerpo comienza a recuperarse desde el primer día en que dejas de fumar.

Mito 6: “Prefiero dejarlo a mi manera, sin ayuda”

Realidad:
Dejarlo por uno mismo es posible, pero las probabilidades de éxito son mucho mayores si se cuenta con apoyo: Médico, psicológico o grupal.
Ejemplo:
Es como subir una montaña: se puede hacer solo, pero con guía, mapas y ayuda, se llega más lejos y más seguro.

En este taller te ofrecemos herramientas, información y acompañamiento para que lo consigas de forma más fácil y duradera.

No se trata de perder el tabaco, sino de ganar vida, salud y libertad. En este taller encontrarás información, apoyo y estrategias prácticas para liberarte del tabaco.

Primer Ejercicio

Calcula cuántos euros gastas en un mes en tabaco. Esa cantidad pásala a monedas de 1 euro y deposita todo ello en un recipiente transparente (por ejemplo, una botella de gaseosa de 2 litros partida por la mitad, u otro recipiente parecido). Diariamente saca las monedas que necesitas para comprar tabaco: verás cómo va disminuyendo diariamente el dinero del recipiente (un dinero que podrías haber destinado a un capricho o a una actividad menos dañina que fumar).

Vídeo

Beneficios al dejar de fumar
https://www.youtube.com/watch?v=aDiqNf-Cc80

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