Por Dr. Antonio Rodríguez Carrión.
La edad es el principal factor de riesgo, de tal modo que partir de los 50 años pueden aparecer ya casos graves y a partir de los 65 años la frecuencia aumenta, siendo especialmente significatica a partir de los 85 años. Otros factores son el tabaquismo, hipertensión, arteriosclerosis y exposición frecuente y prolongada al sol.
La llamada “DMAE atrófica o seca” es la varidad menos frecuente (10-15 %) pero la más agresiva. En general, no tiene tratamiento aunque algunos casos mejoran con antioxidantes y omega 3.
La otra variedad es la “DMAE húmeda o exudativa”. Se trata con inyecciones dentro del vítreo de medicamentos que evitan la proliferación de vasos sanguíneos (“medicamentos antiangiogénicos”).