La auxiliar de enfermería Teresa Romero, que está curada de la infección por el virus de Ébola, tiene «un bajón emocional importante» por su situación de aislamiento y tras ser informada del sacrificio de su perro Excálibur como medida preventiva.
Teresa Romero sufre un ‘bajón emocional’ por su aislamiento y el sacrificio de Excálibur
