Por Dr. Antonio Rodríguez Carrión.
Tras conocer los efectos del tabaco en nuestro cuerpo y haber dedicado varios días a reflexionar sobre ello —mientras observamos cómo va disminuyendo sin piedad el dinero del bote reservado para tabaco y el aspecto desagradable del agua con colillas—, damos ahora un paso importante: Conocer las estrategias para dejar de fumar.
Comenzamos con una que puede sonar un poco técnica, pero que en realidad es muy sencilla y efectiva: El método cognitivo-conductual.
¿En qué consiste? Básicamente, en cambiar lo que pensamos y lo que hacemos cuando sentimos ganas de fumar.
La mayoría de las veces, fumamos por rutina, por ansiedad o porque nos creemos ciertas ideas automáticas que no nos cuestionamos. Por ejemplo:
- “Estoy nervioso, necesito un cigarro para calmarme”.
- “Un cigarrito después de comer no hace daño”.
- “Total, por uno no pasa nada”.
- “No tengo fuerza de voluntad”.
- “Ya es tarde para dejarlo”.
Estas frases parecen verdades, pero no lo son. Son pensamientos aprendidos que se repiten en nuestra cabeza y nos mantienen enganchados al tabaco.
El primer paso para liberarnos de ellos es aprender a detectarlos y sustituirlos por otros más realistas y positivos.
Si hoy consigues cambiar un pensamiento y una costumbre relacionada con el tabaco, ya habrás dado un gran paso para dejarlo.
Para empezar, veamos juntos este breve y útil vídeo titulado:
«Las claves para dejar de fumar»
https://www.youtube.com/watch?v=6U2kAxFLh9k
