
El cambio organizativo establece que el equipo de la UVI móvil se dedique exclusivamente a emergencias vitales (Tipos 1 y 2, como infartos o accidentes), mientras que el médico de guardia en el centro debe gestionar en solitario todas las urgencias menos graves (Tipos 3 y 4) sin posibilidad de relevo. El Dr. Antonio Rodríguez Carrión advierte en Radio Comarca SER que esta falta de descanso, tras jornadas que ya incluyen siete horas de consulta previa, aumenta el riesgo de errores médicos por fatiga acumulada, comparando la situación con la de un conductor de camión al que se le obliga a trabajar sin las pausas legales de seguridad. Además, si este único médico debe realizar una salida a domicilio, el centro de salud quedaría momentáneamente sin asistencia médica presencial.
Para el Observatorio de Salud, la verdadera solución no radica en parches organizativos, sino en atajar la demora en las citas ordinarias, que actualmente obliga a los pacientes a acudir a urgencias para trámites o dolencias leves. El Dr. Carrión sostiene que es necesario contratar al menos un médico adicional para eliminar las esperas de hasta diez días y permitir que haya siempre dos facultativos disponibles para atender las consultas de urgencia de forma fresca y precisa. Finalmente, señala que la falta de médicos en el sistema público se debe a las mejores condiciones laborales que ofrecen la sanidad privada o el extranjero, instando a la administración a mejorar la gestión de los recursos existentes.