
Respecto a las actividades acuáticas, se aclara que el llamado «corte de digestión» es en realidad una hidrocución o choque térmico causado por el cambio brusco de temperatura al entrar en agua fría, y no porque se detengan los jugos gástricos. Para prevenirlo, es vital entrar al agua de forma gradual, mojando primero la nuca, la cara y el pecho, y esperar al menos una hora tras comidas copiosas o ejercicio intenso. En caso de presenciar un ahogamiento, se debe seguir el protocolo PAS (Proteger, Avisar, Socorrer), llamando inmediatamente al 112 y evitando lanzarse al rescate sin la preparación adecuada, ya que el pánico de la víctima puede hundir al rescatador y generar una tragedia doble.
Sobre la exposición solar, el doctor enfatiza que la quemadura en la infancia aumenta significativamente el riesgo de cáncer en la edad adulta, por lo que recomienda factores de protección de al menos 30 o 50 y evitar el sol directo entre las 12:00 y las 16:00 horas. Si tras la exposición aparecen ampollas grandes, fiebre, escalofríos o vómitos, se debe acudir a urgencias de inmediato para recibir tratamiento especializado. Finalmente, se menciona la curiosidad histórica de Felipe el Hermoso, cuya muerte prematura se atribuyó tradicionalmente a beber agua muy fría tras un partido de pelota, subrayando la importancia de tener precaución con los contrastes térmicos extremos durante el verano.