Entre las 06.00 y las 10:00 horas, según este cardiólogo, el organismo libera catecolamina, una hormona que aumenta la presión arterial, favorece una mayor agregabilidad de las plaquetas y, en consecuencia, un mayor riesgo de que se generen trombos.
El riesgo de padecer infarto, ictus o muerte súbita aumenta en un 40 por ciento por las mañanas
