Ahogamiento

Por Dr. Antonio Rodríguez Carrión.

¿Cuáles son los factores de riesgo del ahogamiento?

  • AhogamientoEdad: la mayoría de los ahogamientos se dan en niños menores de 5 años, por descuido momentáneo de los adultos.
  • No saber nadar.
  • Consumo de alcohol u otras drogas en una embarcación o cuando se va a nadar.
  • Sexo: es más frecuente en los varones, relacionado con actividades de riesgo y con mayor consumo de alcohol
  • Cercanía a masas de agua (mar, río, lagos, embalses): inundaciones, profesiones (pescadores, marineros).
  • Baños en zonas no habilitadas: rocas u objetos no visibles (golpeo al zambullirse, enganche), mareas con resaca, corrientes, remolinos, etc.
  • Incumplimiento de las normativas: deficiencias en las señalizaciones de peligro o en el vallado, embarcaciones con exceso de pasajeros o insuficientes medidas de seguridad, ausencia de socorristas en zonas de baño, etc.

¿Qué signos hacen sospechar un posible ahogamiento?

  • Persona que hace movimientos raros y violentos en el agua y no responde a “¿Se está ahogando?”: la mayoría de las veces estas personas no pueden emitir sonidos debido a la entrada de agua en sus vías respiratorias.
  • Persona en el agua completamente vestida.

¿Qué hacer ante un ahogamiento?

Es una emergencia sanitaria; por tanto, hay poner en práctica la actuación PAS (Proteger-Avisar-Socorrer).

1) Proteger contra nuevos accidentes

El rescate en lugares donde el agua cubre a una persona, especialmente en ríos y playas, es muy difícil si no se es buen nadador, se dominan las técnicas de rescate en agua y se tienen los recursos materiales adecuados (cuerdas, salvavidas, etc.), siendo, por desgracia, bastante frecuentes los accidentes en socorristas que no disponen de esas facultades y medios.

Si no hay socorrista, y mientras llegan los servicios de socorro, la primera medida es intentar rescatar a la víctima para proporcionarle los primeros auxilios: tener siempre presente que lo primero es tener garantizada la seguridad del socorrista, especialmente nunca intentar sacar a una persona de una piscina, mar o río si no se sabe nadar y dominar las técnicas de rescate en el agua, pues lo más probable es que se produzca una nueva víctima.

Si existe la posibilidad de que la víctima haya sufrido algún golpe en la columna vertebral, especialmente en el cuello, no se efectuará maniobra alguna que suponga doblar el cuello o la columna.

Abrigar a la víctima: el enfriamiento puede provocar arritmias cardíacas.

No se debe perder tiempo intentando sacar el agua que ha entrado en el aparato respiratorio del accidentado, pues es muy difícil lograrlo y, además, las maniobras pueden ocasionar más perjuicios que beneficios (retrasar la reanimación cardiopulmonar, provocar vómitos, movilizar las vértebras del cuello, etc.).

2) Avisar

Al socorrista; si no lo hubiera, avisar a Emergencias Sanitarias (teléfono 112).

3) Socorrer

  • Si responde de alguna manera a nuestras preguntas (palabras sueltas, gestos), está consciente y, por tanto, no existe parada cardiorrespiratoria.
  • Si no responde, es que está inconsciente, por lo que hay que ver si respira:

Si respira: Se coloca de costado para evitar que pueda ahogarse con la caída hacia atrás de la lengua o con algún vómito.

Si no respira: Se hace la reanimación cardiopulmonar.

Aunque una parada cardiorrespiratoria provoca la muerte en unos 5 minutos, en el caso de ahogamiento siempre hay que realizarla aunque la víctima haya permanecida sumergida unos minutos más, pues se han dado casos de víctimas sumergidas más de media hora y que han respondido a la reanimación cardiopulmonar.

¿Cómo prevenir el ahogamiento?

Tener presentes los factores de riesgo.

Especial cuidado con los niños pequeños en piscinas: enseñarles a nadar y vigilancia constante en piscinas públicas.

Más información:

http://www.holadoctorcarrion.com