Pediatría: Fiebre de los 3 días

Por Dr. Antonio Rodríguez Carrión.

¿Qué es y por qué se produce?

Fiebre de los 3 díasEl exantema súbito también es llamado fiebre de los tres días o roséola.

Es una enfermedad típica de lactantes y niños menores de 2 años, producida por dos virus llamado virus del herpes-6 y virus del herpes-7 (también llamados virus de la roséola).

Se caracteriza por la aparición de fiebre elevada de 39 ºC – 40 ºC que dura 2-3 días, seguida de pequeñas manchas rojizas por todo el cuerpo que duran 1-2 días.

Puede aparecer en cualquier época del año pero es más frecuente en primavera y otoño.

El virus se transmite por gotitas de saliva y el periodo de incubación es de unos 10 días.

La roséola proporciona inmunidad permanente, por lo que se contrae una vez en la vida.

Es muy rara su aparición en adultos pues la gran mayoría contrajo la enfermedad en la infancia.

¿Cuáles son los síntomas?

En gran número de casos apenas existe fiebre ni sarpullido en la piel, por lo que pasa desapercibida.

En otras ocasiones, de forma brusca, aparece fiebre elevada de 39º C – 40 ºC que dura 2-3 días, al cabo de los cuales desaparece también bruscamente:

  • Durante los días que dura la fiebre el niño presenta buen estado general, aunque puede estar algo irritable y tener algún síntomas leve de resfriado o molestias en garganta, y algún pequeño ganglio abultado en el cuello.
  • A las pocas horas de desaparecer la fiebre aparece un sarpullido en forma de pequeñas manchitas de color rosado (petequias); desaparecen espontáneamente al cabo de 24 – 48 horas y el niño queda como si no hubiese tenido nada. Las manchitas aparecen primero por todo el pecho y espalda y suben por el cuello y cara sin afectar apenas a los brazos y piernas. No ocasionan picor ni dolor (en el sarampión el niño presenta intensos síntomas catarrales, ojos rojos y el sarpullido comienza al mismo tiempo que la fiebre, empezando por la cara y descendiendo).
  • En raras ocasiones aparecen convulsiones febriles.
  • Las complicaciones de hígado son excepcionales (niño decaído, ictericia, orinas oscuras como coca-cola).

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de sospecha lo proporcionan los síntomas: aparición de fiebre elevada en un niño de menos de 3 años sin apenas otros síntomas y con buen estado general (no está decaído ni irritable, no se queja, no tiene vómitos ni diarrea ni síntomas catarrales, no ha perdido el apetito).

La desaparición de la fiebre a los 2-3 días, seguida de la presencia de pequeñas manchitas rosadas con buen estado general, confirma el diagnóstico.

¿Cuál es el tratamiento?

Dado que no existe medicamento que destruya al virus causante de la enfermedad, el único tratamiento es tratar los síntomas (tratamiento sintomático): dar agua frecuentemente en pequeñas cantidades para prevenir la deshidratación y algún antitérmico si la fiebre es muy elevada (paracetamol, ibuprofeno)

No hay que aplicar ninguna loción ni crema sobre las manchitas.

¿Cómo se previene?

No existe vacuna contra la roséola.

¿Cómo evoluciona?

Es una enfermedad benigna que cursa sin complicaciones, y al cabo de 5-6 días de haber aparecido la fiebre el niño está completamente normal. De todos modos, si el niño presenta en algún momento cambios en su estado general (convulsiones, decaimiento, vómitos, falta de apetito, llanto frecuente, ictericia, etc.), acudir al médico.

Glosario

Exantema: Aparición rápida en la piel de manchas rojizas. Es frecuente en alergias a medicamentos y en algunas enfermedades infecciosas como las llamadas “enfermedades exantemáticas” (rubeola, sarampión, exantema súbito).

Periodo de incubación: Tiempo que transcurre desde que un microbio penetra en el cuerpo hasta que aparecen los primeros síntomas.

Sarpullido: Lesión de la piel en forma de muchos granitos o ronchas.

Súbito: Que aparece de repente.

Tratamiento empírico: Aquel cuya eficacia ha sido demostrado por la experiencia, aunque se desconozca cómo actúa.

Tratamiento etiológico (etio=causa): El que actúa contra la causa de la enfermedad (por ej. los antibióticos contra los microbios)

Tratamiento sintomático: El que solo actúa sobre los síntomas (por ejemplo, los antitérmicos para la fiebre, los antiinflamatorios)